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¿Hace cuánto que no te sacas brillo?

¿Hace cuánto que no te sacas brillo?


la esencia de uno mismoMe gustaría compartir en el artículo de esta semana mi experiencia en “Las casas del Castaño”. Un lugar que se me antoja mágico por el amor, la consciencia y el cuidado con el que ha sido creado, y por la oportunidad perfecta que ofrece para sacarse brillo a uno mismo.

Los artífices del espacio y del contenido de los cuatro días que un grupo singular de personas únicas pasamos en él son: Fidel Delgado, Tesa y la tía Lola. Entre los tres nos nutrieron a todos los niveles, física, emocional y mentalmente, con el plato especial de la casa, cuyo ingrediente secreto en esta ocasión fue: “la lucidez aplicada al vivir”.

La atención desde el primer momento estuvo dirigida hacia uno mismo, y más específicamente hacia el centro de uno mismo, que es donde está nuestra esencia, lo que somos y lo que además es común para todos y cada uno de nosotros. Si bien ocurre que luego esta esencia coge diferentes formas humanas, profesionales o de carácter, en el centro, TODOS SOMOS LO MISMO.

A esta esencia se le dan muchos nombres: vida, universo, dios, amor.  Yo os propongo que vosotros elijáis el que os sea más fácil de digerir para evitar una digestión pesada, o incluso una indigestión.

Y así, tomando el centro como punto de partida, nos embarcamos en distintos viajes de exploración con linterna en mano y con el fin de VER y sacar brillo a lo que somos.

Estas son algunas de las cosas que vimos: 

– Cada uno de nosotros TENEMOS TODO YA!  

O lo que es lo mismo, que venimos COMPLETOS de fábrica, con todos los extras que existen!! No se a vosotros, pero a mí esto me da mucha tranquilidad, ya que si estoy completa eso significa que tengo todo lo que necesito para navegar con confianza el día a día que forma mi vida.

Y lo mejor de todo es que nadie nos puede quitar lo que traemos de fábrica.

– Buscamos fuera lo que está dentro.

En ocasiones nos sentimos imperfectos, como que nos falta algo, y preguntamos a otros con el fin de que nos digan lo que nos falta y lo que tenemos que hacer para conseguirlo.

Al hacer esto nos estamos poniendo una doble zancadilla a nosotros mismos. Por un lado hacemos que la solución a nuestras situaciones dependa de otros, perdiendo la oportunidad de usar nuestra creatividad para encontrar soluciones hechas a nuestra medida, y por otro lado nos re-afirmamos incapaces, dejando por lo tanto de acceder a nuestros recursos y habilidades internos.

– Lo verdaderamente importante es: DESDE DÓNDE HACEMOS.

Todo lo que hacemos tiene un origen: el deber, el tener, el querer, el amor, el miedo, el reconocimiento, el servir, el respeto. Y dependiendo de este origen el impacto de nuestras acciones se verá afectado. Por ejemplo, un martillo puede ser usado para construir una casa o para romper un jarrón, dependiendo de cuál sea el origen o atención. Lo ideal es hacer desde nuestra esencia, nuestro centro.

– La “casa” de cada uno es sagrada y nos corresponde cuidarla como tal.

Por casa me refiero a nuestro cuerpo, mente, emociones y espíritu como partes integrantes. Y aunque sea nuestra, con frecuencia preferimos alquilar los servicios de alguien ajeno a la casa para que nos la venga a limpiar, ordenar, arreglar…

Y los resultados no son muy allá, pues según sale el limpiador profesional comenzamos a ensuciar y desordenar la casa de nuevo, con el pensamiento de que “total, la próxima semana vendrá el limpiador otra vez”. Con esto lo que conseguimos es vivir en una casa limpia que nos produce bienestar, calma y tranquilad, como mucho, dos horas a la semana.

Lo mejor sería que cuidáramos de nuestra casa a diario para evitar las limpiezas profesionales que no duran nada.

– A cada uno se le han regalado unos talentos

Así es. Cada uno de nosotros tiene unos talentos naturales y en esta ocasión, para reconocerlos o recordarlos, lo que hicimos fue mirarnos en una persona que hacia de espejo. Si quieres probarlo, elije una persona de tu entorno y haz una lista de aquellas cualidades, habilidades, talentos, que veas en ella. Ocurre que sólo podemos ver aquello que nosotros llevamos dentro, por lo que si lo hemos visto en alguien es que también nos lo han regalado a nosotros. Añade a la lista de cualidades “yo también soy…” o “yo también tengo…” y pruébate esas cualidades. Mira en tu vida y extrae situaciones y ocasiones en las que llevabas esa cualidad puesta. Algunas nos serán más conocidas y fáciles de admitir y otras no tanto, dependiendo de si las hemos sacado brillo con frecuencia o hace años que las tenemos en un baúl guardadas.

– El descanso es un tiempo de vuelta al centro, a la esencia.

Al descansar desaparecen las formas que usamos mientras estamos conscientes y volvemos a lo que somos. Y es que cada día al despertar renacemos, y la forma para ese día puede no tener nada que ver con la del día anterior.

Mañana no solo será otro día, sino que además, yo también seré otro.

 

En definitiva, cuatro días de sacar brillo a nuestra esencia, nuestros talentos y de cuidar nuestra casa con respeto, lucidez y una buena dosis de humor, que siempre viene la mar de bien!!

Si últimamente no estás resplandeciente, mira hacia dentro, y sácate brillo!!!

Hasta la próxima semana!!