Cómo dejar de darle vueltas a la cabeza

Cómo dejar de darle vueltas a la cabeza

 

Cómo dejar de darle vueltas a la cabeza

 

Hay momentos en los que la mente entra un circulo vicioso y comienza a darle vueltas a lo mismo una y otra vez. Y da igual si le decimos que pare, o intentamos pensar en otra cosa, que ella vuelve a lo mismo

¿Qué podemos hacer en estos momentos para que deje nuestra mente de darle vueltas a lo mismo?

Para responder a esta pregunta nos vamos a fijar en 3 factores que alimentan este mecanismo de dar vueltas a lo mismo, con el fin de ver cuáles son las distintas estrategias que podemos adoptar para cada situación.

 

Factor 1. El Miedo

 

Este factor suele aparecer cuando queremos tomar una decisión, o tenemos que elegir, y vamos de la opción A a la opción B y vuelta a la A. Por debajo lo que nos encontramos es el miedo a equivocarnos, que es lo que hace que le demos vueltas una y otra vez a lo mismo porque nunca vamos a encontrar la certeza absoluta de lo que va a ocurrir en el futuro.

Solemos culpar a nuestra indecisión en estos casos, pero en realidad no es la indecisión, sino el miedo a equivocarnos.

  • Qué podemos hacer en este caso: dar un paso en alguna de las direcciones, no para acertar, sino para dejar de darle vueltas. La liberación que se produce con el avance o movimiento es infinitamente mejor que la impotencia, confusión e insatisfacción que se siente cuando dejamos que la cabeza dé vueltas para intentar adivinar el futuro y acertar.

También puedes partir de la perspectiva de que el camino no es lo importante, sino cómo elijes caminarlo. Disfrutar del camino depende mucho más de nuestra actitud que de las condiciones de éste. Así que elige y da un paso para salir del círculo vicioso en el que te mantiene tu miedo.

 

Factor 2. La Resistencia

 

Por resistencia me refiero a rechazar lo que nos está pasando en una situación o momento en particular. Cuando algo no es como queremos lo primero que hacemos es preguntar porqué esto es así, porqué me pasa esto a mí, porqué, porqué, porqué.

Hay una parte de nosotros que cree que si lo entiende, todo irá mejor, pero la retahíla de porqués nunca acaba, nunca está satisfecha.

Y la razón de que no se acabe es porque a esta parte de nosotros sólo le interesa saber, y no tiene ningún interés en avanzar.

  • Qué podemos hacer en este caso: Lo primero, aceptar lo que es como es. Aceptar no es lo mismo que resignarse. Cuando nos resignamos dejamos que las circunstancias decidan por mi. Cuando acepto lo que es, si no es como yo quiero, me pregunto qué es lo que yo puedo hacer para sentirme mejor dadas las circunstancias que me hayan tocado. Y de esta manera re-dirijo mi mente del por qué y del intentar entender hacia un lugar más proactivo y que lleva a mi mente, en vez de a darle vueltas, a moverse en línea recta.

 

Factor 3. Las instrucciones que damos a nuestra mente

 

Este factor tiene que ver con cómo dirigimos a nuestra mente y lo que le decimos que haga. Por ejemplo, cuando alguien nos propone algo y decimos que lo vamos a pensar, nuestra mente se lo toma al pie de la letra y lo piensa. Pero no hace nada más. O si decimos que vamos a “darle una vuelta” a un asunto, nuestra mente va y se pone a darle vueltas, ¡una o varias!

Dar una vuelta significa hacer un recorrido que acaba en el mismo punto que ha comenzado. Así que si al final de darle una vuelta a una situación ves que no tienes más claridad que al principio es totalmente normal.

  • Qué podemos hacer en este caso: Elegir con precisión qué es lo que le pido a mi mente que haga. Por ejemplo: de estas 3 opciones que tengo dime cuál es la más adecuada para ganar en confianza.

Dile a tu mente exactamente lo que quieres que haga y estoy segura que con lo maravillosa que es ¡lo hará!

 

Recuerda que tu mente va a funcionar en automático a menos que la pongas en modo manual y le digas exactamente lo que quieres que haga.

Es una gran amiga y muy valiosa. ¡Trátala bien aunque a veces le de por darle vueltas!

 

 

Recuerda que eres luz, así que sal ahí fuera y ¡¡brilla!!

 

Un abrazo enorme,

Mónica

 

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Comments

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4 Comments
  • Maria M
    Posted at 01:45h, 17 Marzo Responder

    Gracias por este artículo. Yo añadiría un par más muy relacionadas entre sí, la primera, el no querer perder nada. Cuando quieres dos cosas incompatibles y eres incapaz de decidirte por una de ellas. La segunda, q si al final decides una para dejar de pensar y seguir avanzando, no dejas de pensar en la otra posibilidad, especialmente si tienes la posibilidad de recular, sin querer perder lo q ya has escogido, volvemos a la primera. Qué opciones darías en este caso?

    • Mónica García
      Posted at 16:23h, 20 Marzo Responder

      Maria, gracias por tu comentario y por la situación que has descrito. Ciertamente es una de las ocasiones en las que nuestra mente va de una opción a otra sin elegir. En el caso que nos propones el miedo que te mantiene dando vueltas a las dos mismas opciones es el miedo a perder. Yo lo que te aconsejaría es que te enfocaras en que ganas si avanzas en una opción y que ganas si avanzas en la otra. Una vez que tienes claro que es lo que ganas en ambas opciones (nota: tu mente querrá ir a ver lo que pierdes porque le parece ma´s importante) hazte la pregunta: que es más importante en este momento y elige no la opción si no lo que ganas. Y una vez que elijas, mantén la mente en esa dirección con el fin de hacer de esa opción la mejor posible.
      Quizás tengas que plantearte también alguna creencia que te haga pensar que lo necesitas todo para ser feliz. Lo más común es que no podamos tener todo lo queremos al mismo tiempo, pero si partes de que no lo necesitas todo para ser feliz te será mucho más fácil dejar algo a un lado.
      Elegir, y dar valor a lo que eliges, te permitirá disfrutarlo mucho más y mantener la atención en la opción elegida sin necesidad de mirar o volver atrás.
      Ante el miedo a perder lo mejor es mantener la mente en lo que ganas!!!
      Espero que esto te sirva!
      Un abrazo

  • María
    Posted at 00:06h, 18 Marzo Responder

    Me parece muy interesante el artículo. Me gustaría saber como dejar de darle vueltas a la cabeza cuando estamos preocupados por algo real, o por algo que estamos anticipando de forma negativa. Gracias

    • Mónica García
      Posted at 16:30h, 20 Marzo Responder

      Gracias Maria por tu comentario y pregunta.
      Sobre que hacer cuando estamos preocupados siempre podemos tener en cuenta que la pre-ocuapción es aquello que hacemos ANTES de OCUPARNOS, así que mi consejo es: mira a ver que está en tu control, que es lo que puedes hacer y si no hay nada que puedas hacer elige como quieres vivir el momento, con esperanza, tranquilidad, humor….
      Cuando la mente le da vueltas es porque está buscando algo que hacer o como arreglarlo, pero si no hay nada que tu puedas hacer seguirá dando vueltas, precisamente porque no puede hacer otra cosa. De ahí que la clave esté en ser honesta con una misma y aceptar que no podemos hacer nada.
      Esto también sirve para cuando estamos anticipando algo, mira a ver que es lo que puedes hacer en el momento actual y si hay algo que esté en tus manos lo haces.
      No poder controlar el futuro genera mucha inseguridad de ahí que es mejor volver la mente al presente y preguntarnos ahora que podemos hacer para así sacar a la mente de un lugar donde no hay salida.
      Espero que te sirva.
      Un abrazo

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